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Contame qué estás construyendo.

No hace falta que llegues con todo resuelto. Contame qué estás haciendo, en qué etapa estás y qué necesitás resolver. Leo personalmente cada mensaje.

01 · Sobre vos
02 · Sobre el proyecto

Contame brevemente qué es el producto, quién lo usa y en qué etapa está.

03 · Contexto
¿En qué etapa estás?
¿En qué te podría ayudar?

No hace falta que sepas cuál. Si no estás seguro, te digo yo qué camino tendría más sentido.

Timeline aproximado
Presupuesto · opcional

Si todavía no lo tenés definido, no pasa nada. Ayuda a entender el alcance posible.

04 · Si querés sumar algo más
¿Cómo llegaste hasta acá? · opcional

Te respondo personalmente si creo que puedo ayudarte.

Antes de escribir.

¿Necesito tener mi producto definido?

No. Muchas veces el trabajo empieza justamente ahí: ordenar la idea y decidir qué tiene sentido construir.

¿Puedo escribirte si no sé qué servicio necesito?

Sí. Contame en qué situación estás y te digo qué opción tiene más sentido, o si conviene otra cosa.

¿Trabajás con equipos que ya tienen desarrolladores o diseñadores?

Sí. Me sumo al equipo que ya existe y adapto mi forma de trabajar a la suya.

¿Puedo contactarte solo por una consulta puntual?

Depende del tipo de consulta. El formulario sigue siendo el mejor punto de entrada.